
Además anoche se llevó a cabo la tradicional vigilia en el monumento del Arco Trunco.

En ambos casos a partir de denuncias al 911, se llegó hasta cada domicilio, donde se comprobó el desarrollo de las actividades no permitidas en el marco de las medidas sanitarias vigentes por COVID-19.
En principio, en la madrugada del sábado se verificó una fiesta clandestina en Malere 31, con la concurrencia de 25 personas. En tanto, en las primeras horas del domingo, se hizo lo propio en Guido Spano 485, lugar en el que se constató la presencia de 15 jóvenes.
En las dos situaciones, se confirmó música a alto volumen, luces de colores, intervención de numerosas personas y consumo de alcohol. A continuación, se infraccionó a los organizadores y a la totalidad de los participantes.





















