

La comunidad de Azul atraviesa momentos de indignación tras la muerte de varios animales ocurrido ayer martes, en lo que todo indica habría sido un hecho intencional de envenenamiento.
Tras consultar al veterinario Leandro Irigoyen, empleado del Municipio y participante de las autopsias realizadas a los animales fallecidos, este confirmó que ya se realizaron las actuaciones correspondientes. Entre ellas, detalló que se efectuó la denuncia penal, que la presentación fue acompañada por muestras de los animales muertos y que dichas muestras fueron enviadas a Policía Científica, organismo que deberá determinar cuál fue el principio activo del veneno. Además, indicó que la causa se encuentra formalmente en investigación.
“Esto va a demorar, porque creo que las muestras se envían a La Plata”, explicó el profesional, al tiempo que señaló que desconoce si este tipo de pericias se realizan en Azul.
Desde el Municipio de Azul también emitieron un parte oficial titulado “Animales envenenados: la situación al momento”, en el que informaron que durante la jornada no se detectaron nuevos casos en el sector del Balneario ni en zonas aledañas. Sin embargo, continúa vigente hasta mañana jueves inclusive la guardia veterinaria especial las 24 horas, destinada a atender posibles casos de envenenamiento.
Ante síntomas compatibles, se solicita comunicarse al 103 (Defensa Civil) o al 911, desde donde derivarán la situación a la Dirección Municipal de Veterinaria.
De acuerdo al parte oficial, hasta el momento se recibieron dos llamados que, tras ser evaluados, no estuvieron vinculados con envenenamientos. Respecto al hecho inicial, se confirmó que nueve perros fueron afectados, de los cuales ocho murieron y uno logró ser asistido, estabilizado y restituido a sus dueños.
En relación a la investigación judicial, el Municipio recordó que la Dirección de Veterinaria de la Secretaría de Salud realizó la denuncia policial correspondiente, a la que luego se sumó la presentación de una vecina damnificada. A partir de ello, Policía y Fiscalía trabajan para identificar a los responsables y determinar la sustancia utilizada.
Mientras tanto, crece la preocupación entre los vecinos, quienes esperan información oficial sobre el análisis de las cámaras de seguridad del sector, consideradas una herramienta clave para esclarecer lo ocurrido. También se plantea la duda sobre si dichas cámaras están efectivamente en funcionamiento o si podrían aportarse imágenes de cámaras privadas que ayuden a identificar al autor o autores de este repudiable hecho.
La comunidad reclama justicia y respuestas ante un episodio que conmociona y duele profundamente a toda la ciudad.















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