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Emotivo relato de Dardo Restivo al cumplirse dos años del inicio de su tratamiento de diálisis

EL FINAL DEL CAMINO ESTA EN EL HORIZONTE
En el mes de Octubre del año 1967 en oportunidad de la entrega de premios y distribución de utilidades a los Centros de Estudiantes de la 2ª Olimpíada Estudiantil de Azul, llevada a cabo en instalaciones del club Cemento Armado, el Inspector Jefe de Zona de la Dirección de Educación Física de la Pcia. de Bs. As. Profesor Francisco Barosela, me hizo entrega de una plaqueta, muy humilde pero con un significado enorme, con la leyenda expuesta en el título del presente.-
Esa plaqueta, que la tengo celosamente guardada desde entonces entre mis recuerdos más preciados, fue el acicate permanente que tuve en todo el desarrollo de mi carrera profesional. Me ayudó muchísimo, especialmente, a sortear dificultades que en distintos momentos de mi vida tuve que enfrentar. A no decaer nunca. A no entregarme jamás. Y a no pensar que algunos éxitos o logros alcanzados constituían la cima de las conquistas. El final no estaba allí. Estaba en el horizonte…
Ese mismo concepto que tuve a lo largo de mi extenso peregrinaje por distintas funciones profesionales, lo tuve con mi salud y ahora más que nunca.-
Se cumplen en este mes de Marzo los dos primeros años de mi estadía en hemodiálisis como consecuencia de una insuficiencia renal crónica. Empecé en el Centro de la especialidad en la ciudad de Azul, a cuyo frente se encuentran los doctores Hugo De Palma y Cecilia Perli y a partir de Noviembre del mismo año 2016, al radicarme en Capital Federal, lo seguí haciendo en el Servicio de Terapia Renal Argentina Pringles- Tanto en uno como en otro centro, he sido tratado siempre con una cordialidad muy grande por profesionales altamente capacitados para la tarea, a quienes les estoy profundamente agradecidos.-
La semana anterior fue preciso que me internara unos días para superar algunos problemas extras, pero siempre derivados de la anemia que produce mi enfermedad. Y pude salir a flote, una vez más, gracias a Dios.-
Por las razones expuestas es que pensé escribir estas líneas, especialmente para agradecer. En primer lugar a mi esposa Beatriz, celosa guardián de que cumpla con todas las exigencias de mi terapia. Sin ese cuidado superlativo no podría haber vivido. Luego agradecer estar cerca de dos de mis hijos y respectivos hijos políticos, junto a nietos. Los “mimos” recibido me levantan el espíritu. Agradecimiento extensivo a todos mis familiares. amigos, colegas, médicos de distintas especialidades que me atienden y ex alumnos que viven en distintos lugares geográficos, con la mayoría de los cuales mantengo contactos virtuales especialmente.-
Seguimos en la lucha les digo a todos. ¡Por qué quiero vivir! Porque el “Final del camino está en el horizonte”
HASTA QUE DIOS ASI LO DISPONGA.  Prof. Dardo Restivo

9 meses ago by in La ciudad. You can follow any responses to this entry through the | RSS feed. You can leave a response, or trackback from your own site.